"Jugamos como nunca, perdimos como siempre", una frase trillada que escuché en varias ocasiones durante mi niñez, pero que cobra sentido cuando intento analizar el partido del martes por la noche.
Liverpool fue superior en todas las métricas, excepto en aquellas que reflejan el trabajo defensivo que, en este caso, el PSG tuvo que ejercer para mantener los goles en contra en cero.
162 pases del PSG en mitad propia contra 147 del Liverpool
7 bloqueos del PSG contra 5 de Liverpool
29 despejes y 6 paradas del portero del PSG contra 14 despejes y 3 paradas del portero de Liverpool
Por si esto fuera poco, Ekitiké tuvo que salir del campo debido a lo que ahora se puede confirmar como una lesión seria, que no solo provocará que se pierda los encuentros restantes de esta temporada —donde buscamos desesperadamente mantener nuestra posición en la clasificación de la Champions League—, sino que también se perderá lo que habría sido su primera participación mundialista con Francia. Y por si eso fuera poco, no se espera que vuelva a jugar con Liverpool sino hasta principios del 2027, más allá de la mitad de la próxima temporada.
¿Qué otro adjetivo podríamos usar para definir la 2025/26? Aun así, muchos "fans" del Liverpool prefieren olvidar todo esto y continuar culpando al entrenador, como si con eso mágicamente los problemas desaparecieran.
Afortunadamente, como fans, podemos apagar el televisor, ignorar las secciones de comentarios y continuar con nuestra vida, olvidándonos de esto por algunos días. El equipo no cuenta con este lujo, así que confío en que en el próximo partido, el derby contra Everton, nos darán una vez más lo mejor de sí. A pesar de que algunos fans les dan la espalda y comienzan a salir de los estadios antes del silbatazo final.
Le exigimos todo a estos jugadores, pero ¿nosotros? ¿Estamos dispuestos a darles todo, ese apoyo incondicional del que tanto presumimos en nuestro himno? No, hoy tampoco.